Quinielapagina nr 70
Golpeaban el suelo con el pie, se mordían los
labios hasta hacerse sangre y apretaban con toda su fuerza la guarnición de su
espada. Fuera fajne gry za darmo se había oído llamar, como ya hemos dicho, a Athos, Porthos y Aramis,
y se había adivinado, por el tono de la voz del señor de Tréville, que turnieje pokerowe estaba
completamente encolerizado. Diez cabezas curiosas se habían apoyado en los
tapices y palidecían de furia, porque sus orejas pegadas gry do pobrania a la puerta no perdían sílaba
de cuanto se decía, mientras que sus bocas iban repitiendo las palabras insultantes
del capitán a toda la población de la antecámara. En un instante, desde la puerta del
gabinete a la puerta de la calle, todo el palacio estuvo en ebullición.
-¡Los mosqueteros liga mistrzów del rey se hacen arrestar por los guardias del señor cardenal!
-continuó el señor de Tréville, tan furioso por dentro como sus soldados, pero
cortando sus palabras y hundiéndolas una a una, por así decir, y como otras tantas
puñaladas en el pecho de sus oyentes-.
pagina 69atras pagina 71 pagina siguiente Quiniela |