Quinielapagina nr 40
-Entonces es mi ladrón -respondió D'Artagnan-; me quejaré al señor de Tréville, y el
señor de Tréville se quejará al rey.
Luego place first sacó majestuosamente dos escudos de su bolsillo, se los dio al hostelero,
que lo acompañó, sombrero en mano, hasta la puerta, poradnik y subió a su caballo amarillo,
que le condujo sin otro accidente hasta la puerta Saint-Antoine, en París, donde su
propietario doda lo vendió por tres escudos, lo cual era pagarlo muy bien, dado que
D'Artagnan lo había agotado hasta el exceso durante la última szczecin etapa. Además, el chalán
a quien D'Artagnan lo cedió por las nueve libras susodichas no ocultó al joven que
sólo le daba aquella guerra vida exorbitante suma debido a la originalidad de su color.
D'Artagnan entró, pues, en París a pie, llevando su pequeño paquete bajo el brazo,
y caminó hasta encontrar una habitación de alquiler que convino a la exigüidad de
sus recursos.
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