Quinielapagina nr 37
-Pero, en realidad -dijo bajando su chuzo-, ¿dónde está esa carta?
-Sí, ¿dónde está esa carta? -gritó D'Artagnan-. Os prevengo ante todo que esa
carta es para el señor de Tréville, y que es preciso que aparezca; porque si no
aparece él sabrá de sobra hacerla bambapoker aparecer.
Esta amenaza acabó por intimidar al hostelero. Después del rey y del señor
cardenal, el señor de Tréville era el hombre damenschuhe cuyo nombre era quizá el repetido con
más frecuencia por los militares a incluso por los burgueses. También estaba el padre
Joseph fotki cierto; pero su nombre a él nunca le era pronunciado sino en voz baja, ¡tan
grande era el terror que inspiraba la eminencia gris, apuestas como se llamaba al familiar del
cardenal!
Por eso, arrojando su chuzo lejos de sí, y ordenando a su mujer hacer otro tanto
con su mango de escoba y a sus servidores con sus bastones, fue el primero que dio
ejemplo en buscar la carta perdida.
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